¿Celebrando libertad de los secuestrados? ¿Cuál libertad?
Me causa profunda indignación al encender la televisión en cadena nacional y ver el paupérrimo espectáculo con motivo del 20 de julio. Es asombroso hasta donde puede llegar la alienación de un pueblo. Todos muy juiciositos con las mismas camisetas blancas con exactamente el mismo mensaje que los medios les ordenaron poner (porque a ninguno pudo ocurrírsele un mensaje original). Haciendo la saludable caminata hasta la Plaza de Bolívar con la excusa de exigir la libertad inmediata de todos los secuestrados… ¡¿10 años después de que los privaran de la libertad?! Sí, 10 años. A todos los que salieron hoy muy pomposos con su camiseta blanca me gustaría preguntarles ¿y dónde carajos han estado los últimos 10 años?, ¿muy ocupados mientras policías, soldados y compatriotas se están pudriendo en la selva a manos de salvajes?. Y encima de todo, hay que recordar que estas marchas masivas no ocurrieron por iniciativa de ninguna comunidad (social o religiosa), ni partido político ni mucho menos por algún movimiento ciudadano (qué vergüenza), sino que fue idea de un listo jóven que la difundió a través de Facebook. De no haber sido por él, ésta gente estaría muy cómoda en su casa, rascándose el trasero y viendo el partido, completamente insensibles ante la cruda realidad colombiana ¿y aún así nos atrevemos a criticar la inhumanidad de las FARC?.
¿En qué condiciones esperamos que vuelvan a la libertad estas pobres personas, a encontrarse con una sociedad que los ha olvidado por 10 AÑOS? Eso es lo que más dolor les debe estar causando. Qué tristeza. Verdaderamente debe ser todo un infierno ser secuestrado en Colombia. Mis más sinceras condolencias.
Pero volviendo a la dichosa marcha, me causa aún más repulsión ver carteles religiosos promoviendo a "Jesús". ¿Y qué diablos tiene que ver un judío con todo esto?, no me digan que hasta en la causa humanitaria más pura debe involucrarse el marketing y el negocio. De haber sabido, habría yo también llevado propaganda de mi empresa, ¡ni más faltaba que fuera yo a dejar que pierda competitividad frente a las otras!
Pasando ahora por Leticia, en el Amazonas, se encuentra al honorable presidente de Brazil Lula Da Silva y al presidente de Perú Alan García acompañando al señor presidente de la República Álvaro Uribe, quien acaba de presentar como SÍMBOLO NACIONAL a… (esperen tomo un antivomitivo) Shakira y Carlos Vives. No me pregunten en qué diablos estaban pensando al hacer esa presentación. Sólo les diré que si al respetadísimo Carlos Lleras (q.e.p.d.) o a Luis Carlos Galán (q.e.p.d.) o a Alfonso López (q.e.p.d.) o hasta el mismísimo Simón Bolívar les hubieran dicho que Shakira y Carlos Vives son sus SÍMBOLOS NACIONALES, habrían pedido otra nacionalidad de inmediato.
Este país ha tenido grandes hijos. Entre los que aún viven están el Dr. Rodolfo Llinás, el Dr.Elkin Patarroyo, el maestro Caro (y muchísimos otros eminentes médicos, científicos, escritores y artistas que podría nombrar pero que no son tan conocidos. ¿Por qué?), inclusive a Gabriel García Márquez. Todos ellos dignos de sobra de que los llamaran Símbolos nacionales. Pero en vez de eso ponen a la contorsionista Shakira y al cambambero de Vives, que tienen de artistas lo que yo tengo de Superman. ¿Hasta dónde quieren vulgarizar a Colombia?, ¿Hasta el punto en que los demás países piensen que esta patria es como una gran feria de pueblo y nada más que eso?.
Para concluír quería agregar que esta situación actual no se arregla con caminatas saludables de camiseta blanca ni con reportajes y mensajitos románticos de paz. Se arregla cuando todos los colombianos adquieran una verdadera conciencia crítica y sólida de su realidad. Se arregla cuando se den cuenta de que deben tomar las riendas de su propio país en vez de sentarse a ver el partido mientras el lagarto de turno en el congreso los roba, los explota y les ve la cara de pendejos. Se arregla cuando los partidos políticos no estén conformados por intereses económicos o familiares sino por verdaderos movimientos ciudadanos que busquen el progreso de su nación. Se arregla cuando se deje de lado tanto egoísmo y se busque una solución conjunta a los problemas para que se beneficien TODOS y no unos cuantos. Se arregla cuando el pueblo PIENSE y ACTÚE como tal y como debe ser, con principios, con ética, con conocimiento y con los valores que intentaron infundir sus fundadores y libertadores. "¡Pueblo indolente!, ¡Cuan diversa sería hoy vuestra suerte, si conocieseis el precio de la libertad" (Policarpa Salavarrieta).
El autor.
